
Inverbotics anuncia su llegada al mercado uruguayo con una línea de robots de servicio para empresas y su modelo RaaS -Robot as a Service, que permite incorporar robótica mediante una cuota mensual, sin necesidad de comprar el equipo. Esta propuesta acerca la automatización a las actividades diarias de hoteles, restaurantes, centros comerciales y otros espacios empresariales. El objetivo es apoyar a los equipos en tareas repetitivas, como el traslado de artículos y la limpieza, para que puedan dedicar más tiempo a atender a las personas y resolver las necesidades del servicio.
La llegada de nuestros robots tiene un propósito claro: ayudar a las personas, potenciar su trabajo y hacer más eficiente cada jornada, sin reemplazar el talento humano.
Robots para distintas necesidades operativas
Cada establecimiento tiene tareas y condiciones diferentes. Por eso, el punto de partida es identificar dónde puede aportar un robot y seleccionar la solución adecuada.
El portafolio de Inverbotics reúne robots con distintas aplicaciones:
• MisterBot: entrega de alimentos y artículos en restaurantes, hoteles y hospitales.
• RoomBot: entregas dentro del entorno hotelero.
• KlinBot: limpieza de superficies en espacios comerciales, hoteleros e industriales.
• AuraBot: recepción y asistencia al público.
• SaniBot: desinfección mediante pulverización.
La selección del modelo y su implementación en Uruguay se evalúan según las características del espacio, las tareas previstas y la disponibilidad del equipo. Las aplicaciones corresponden al portafolio de Inverbotics.
¿Cómo funciona Robot as a Service?
El modelo RaaS permite acceder al uso de un robot mediante el pago de una cuota mensual. Así, una empresa puede evaluar la incorporación de esta tecnología sin asumir la compra inicial del equipo. Inverbotics presenta esta modalidad como parte de su propuesta de servicio.
Para cada proyecto se deben definir el robot adecuado, las condiciones de uso y el alcance del servicio contratado. Esto incluye precisar la puesta en marcha, la capacitación, el mantenimiento y el soporte que correspondan a la propuesta.
La cuota, el plazo y los servicios incluidos se establecen según las necesidades de la operación. De esta forma, la empresa puede conocer sus compromisos y responsabilidades antes de implementar la solución.
Una implementación que parte de la operación real
Incorporar un robot requiere revisar cómo se trabaja en cada espacio. En un restaurante, por ejemplo, conviene analizar los recorridos entre cocina y salón, la circulación de personas y la frecuencia de los traslados. En una operación de limpieza, importan el tipo de superficie, los obstáculos y los horarios disponibles.
También es necesario definir cómo colaborará el personal con el equipo: quién lo prepara, quién supervisa las tareas y cómo se atienden las situaciones que requieren intervención.
Cuando el proyecto contempla conexiones con ascensores, puertas o sistemas del establecimiento, su viabilidad debe confirmarse mediante una evaluación técnica.
Medir el aporte de la robótica
El valor de una implementación se comprueba en el trabajo diario. Según la aplicación, se pueden evaluar indicadores como el tiempo dedicado a traslados, las entregas completadas, la superficie limpiada o la frecuencia de intervención del personal.
Comparar estos resultados con la operación previa permite identificar mejoras y decidir si conviene ampliar el uso de robots. Los resultados dependerán del entorno, la configuración y la forma en que el equipo se incorpore a los procesos.
Con su llegada a Uruguay, Inverbotics busca trabajar con empresas interesadas en aplicar la robótica a necesidades concretas y evaluar su adopción mediante el modelo RaaS.
¿Quieres incorporar robots de servicio en tu empresa en Uruguay?
Escríbenos a info@inverbotics.com y cuéntanos qué tarea necesitas mejorar. Evaluaremos contigo qué solución puede adaptarse a tu operación.


